miércoles, octubre 26, 2011

Riqueza artesanal en la Feria Exposur 2011


CHETUMAL.- Una gran variedad de productos artesanales entre los que se incluye prendas de vestir, calzado, accesorios, cuadros y productos gastronómicos pueden conseguirse en el pabellón de artesanos nacionales de la feria Exposur 2011. Más de 120 artesanos procedentes de Campeche, Veracruz, Yucatán, Estado de México, San Luis Potosí, Oaxaca y de los diez municipios del estado de Quintana Roo exponen más de 45 mil artesanías elaboradas a base de madera, fibra vegetal, materiales y conchas marinas, piedra, textiles, alfarería, cartonería y diversos materiales.
Todas las artesanías están a la venta y las hay para diversos propósitos y utilidades, decorativas o funcionales. Además de las artesanías también encontramos productos comestibles elaborados de manera artesanal como salsas a base de chile habanero, quesos, botanas, licores artesanales.
Es un sábado por la noche y el pabellón artesanal se encuentra repleto de gente a pesar de lo rápida que transcurrían las horas. El viento helado se dejaba sentir en la piel de los visitantes de la feria; dentro del pabellón se sentía el calor en el borde de un vasito conteniendo muestras de licor de café o en el colorido del bordado de los hipiles.

El arte Wixarika (arte huichol) destaca de entre los puestos que se encuentra próxima a éste pues, además de ubicarse en uno de los accesos al pabellón, ofrece cuadros elaborados con chaquira. El señor Ismael Montellano Torres trajo artesanías del norte de Jalisco elaboradas con chaquira de opaca, conformando gran variedad de diseños y combinación de colores en aretes y pulseras en diferentes tamaños. “Hay muchas cosas al alcance de los bolsillos; tenemos gargantillas, otro tipo de cuadros, además de jícaras decorativas. También tenemos esferas para árbol de navidad” –comenta Ismael Montellano- “(los diseños de los cuadros) ese es ya un don del espíritu de lo que le da a cada uno como huichol y a base de eso ya se guía para poder hacerlas.”
Como en las comunidades indígenas hay muchas actividades, explicó, un cuadro de 60 por 60 toma hasta dos meses y medio en elaborarse ya que depende de la organización del tiempo de los artesanos ya que atienden actividades escolares y diversos trabajos. “Cada cuadro describe diferentes temas por ejemplo, tengo uno que es azul de 60 por 60 que habla de la fertilidad humana, representado en forma de hilo en el trabajo huichol. De esa manera no estamos dando una identidad, cuál es el origen del wixarika, o sea el huichol. Al huichol lo catalogaron así pero la identidad original es wirrarika, habitamos en tres estados, Nayarit, Durango y Jalisco”, agregó.

Susana González Márquez es representante de artesanos del municipio de Hermenegildo Galeana en el estado de Puebla. Comentó que en esta ocasión trabajan todas las ramas artesanales de su municipio. “Es un mosaico con el cual representamos a la comunidad desde los bordados de las mujeres totonacas, la talla en madera de las danzas autóctonas de la comunidad, licores de frutas naturales propias de la región, maderas recicladas como de viguerías de casas de más de 60 u 80 años y también tratamos de buscar que nuestros proyectos sean sustentables sin perjudicar a la naturaleza como en algunos diseños de maderas”, comentó Susana González.
Los productos de más demanda entre los visitantes de esta sección son los lápices de colores elaborados con madera de árbol de “jonote colorado”. “No tenemos que cortar el árbol (para su elaboración) solamente podamos las ramas las cuales perforamos y metemos a presión el crayón. Sacamos punta con una navaja muy filosa. En los bordados tratamos de plasmar lo que tenemos en la comunidad desde aves, plantas, flores y algunas blusas que son típicas de la comunidad.” También hay aretes y llaveros al que se personaliza con un pirógrafo.
Susana González agregó que la salida de los artesanos de su comunidad hacia otros estados de la república mexicana es muy difícil, lo que ocasiona la escasa difusión de su trabajo. “Estamos muy aislados, de hecho es una comunidad muy pequeña” –cuenta Susana González- “es un municipio con 17 comunidades pero a la ciudad tenemos que viajas casi 9 horas. Son 2 horas de terracería, 5 de pavimento, ¡sí es complicado! Haber llegado aquí nos tomo casi 30 horas”. Todos los artesanos tuvieron el apoyo del FONART para poder asistir a la feria y exponer su trabajo.
Algunos artesanos de la madera, agregó, tienen más de veinte años trabajando este material y sólo han vendido dentro de su comunidad y alrededores; a raíz del impulso que han recibido por su trabajo conjunto el apoyo de FONART ha sido benéfico pues los artesanos de la comunidad de Hermenegildo Galeana ha salido a ofrecer sus productos a otros estados del interior del país.
“Tenemos aproximadamente cuatro años trabajando en equipo pero, el señor de los licores (a la venta en su sección) ya tiene tres años viniendo a ofrecer el producto; él igual jamás había salido. Ha tenido muy buena demanda porque es un licor artesanal hecho con fruta del pueblo, naranja, limón, maracuyá. El pueblo se llama Bienvenido, la localidad se llama Bienvenido, casualmente cuando se fundó en 1830 le dan el nombramiento como Bienvenido, deja de ser ranchería y pasa a ser municipio. Pero 1920 se les ocurre registrar al municipio como Hermenegildo Galeana; entonces nosotros siempre decimos que venimos de “Bienvenido” porque en la sierra norte nos identifican como Bienvenido.”

Ligia Sansores vino de Felipe Carrillo Puerto ofreciendo pan artesanal horneado a la leña, lo que le da un sabor peculiar y no sólo por el proceso de elaboración sino por los ingredientes utilizados. “Tenemos una gran variedad de pan, por ejemplo la hojaldrita que se deshace en pedacitos; hay bizcochos, bizcotelas, bizcocho dulce y salado, marinas, bizcocho de manteca, corazones. Todo este tipo de pan está hecho en hornos de leña, eso desde que tengo uso de razón se hacía, ahorita con la innovación de los hornos y con el tipo de pan que venden los supers (sic) ya se están perdiendo estas tradiciones porque todos los preparados ya nada más lo mandan de Estados Unidos o de otro lado, y tú pruebas un pan y todos saben igual, todos. En cambio el nuestro, de nuestras tradiciones, cada pan va a tener su sabor diferente por su manera de preparación y todo de manera artesanal”, expresó Ligia Sansores.
El producto más gustado es la bizcotela, además del bizcocho salado o “bizcocho de agua”, la “marina”, la hojaldrita. También se venden los “yoyos” con mermelada, que son panes con formas variadas rellenos de mermelada de fresa.
Entre sabores, colores y texturas que se mezclan para crear un mosaico cultural, como salidos de sueños de quimeras y fantasías encontramos la fiesta de los alebriges del señor Felipe Fabián Ojeda del pueblo San Martin Tilcajete, en el valle central de Oaxaca.

“Traemos los alebrijes que se hacen ahí en el pueblo de San Martín Tilcajete y tenemos un variado surtido que hacemos en el taller familiar. Los alebrijes están hechos con madera de copal y de zompantle. Cada figura es única puesto que están hechos a mano al cien por ciento y cada pieza es diferente. Una pieza chica tiene como mínimo, dos días de trabajo por el proceso de elaboración. Uno grande depende del tamaño, va desde quince días hasta un mes.”
Los alebrijes son una de las artesanías más costosas en el mercado debido al proceso de elaboración especialmente al hecho de que se trata de piezas únicas tanto en diseño como en color y forma. Los precios varían en este tipo de artesanía y aunque se piense que por tratarse de piezas pequeñas su precio no pasa de los doscientos pesos, el precio real oscila entre los 300 y 450 pesos, mientras que alebrijes grandes y más elaborados llegan a costar entre mil 500 o 2 mil pesos.
A un costado del área de alebrijes se ofrecen piezas del “árbol de la vida”, artesanía típica de Metepec, Estado de México.
“Este es un trabajo que hacemos desde hace ya bastante tiempo, elaborado hecho a mano totalmente y decorado igualmente totalmente a mano” -explica Arturo Esquivel Moreno, oriundo de Metepec, Estado de México- “hay árboles de desde 10 centímetros hasta cuatro o seis metros, dependiendo de las dimensiones que nos pidan.”
El tiempo de elaboración es de un día con el proceso de elaboración que incluye el secado –un día más- y posteriormente se mete al horno. “Serían cuatro días en total ya con el tiempo del decorado.”

Hay dos tipos de decorado que son llamativos, el decorado en colores vivos y el decorado en colores ocres. Los símbolos varían en cada árbol, por esta razón existen los “árboles de la vida”, los “árboles de calaveras”, “árboles de la virgen de Guadalupe” y “árboles del arca de Noé”. La tradición de esta artesanía tiene unos cien años de arraigo. Aunque el recibimiento de la gente en Chetumal ha sido bueno y han contado con el apoyo del FONART para la promoción de sus artesanías, Arturo Esquivel dijo que la situación para los artesanos en el municipio de Metepec no es buena ya que el desarrollo es lento debido a la baja afluencia de turismo. “Necesitamos impulsar el turismo hacia nuestros estados y municipios, en general en el país”, agregó.

Del municipio de Othón P. Blanco encontramos artesanías elaboradas a base de cáscara de naranja, coral, conchas y caracol. Jenny Favela elabora aretes y accesorios diversos hechos con cáscara de naranja y explica: “la cáscara lleva un proceso muy largo en el cual se seca la naranja y luego le agregamos el color con pintura vegetal. Luego le damos la forma a los diferentes tipos de accesorios que nosotros manejamos que son los collares, llaveros, colgantes para celular, aretes y pulseras. Pocas veces usamos los modelos para hombres igual, lo implementamos para nuestros productos. El proceso más largo de elaboración es el secado de la naranja que dura aproximadamente una semana. Lo demás es más fácil y lo puedo terminar en un día, un collar por ejemplo.”
Estos collares son de las artesanías de reciente aparición con ocho meses de trabajo hasta el momento.
El trabajo de los talleres “Manos mágicas” de Cozumel, Quintana Roo, se exhibe y se encuentra a la venta en el pabellón artesanal de Exposur 2011. Luis Pacheco Díaz explica que los talleres están integrado por personas con capacidades especiales. “A ellos les enseñamos a trabajar y estas son sus piezas que traje a la venta. Tenemos jade, las señoras hacen collares y también macramé. El coral negro siempre ha sido algo atractivo por el lugar; el jade también porque es una piedra que no es muy fácil de conseguir, además como son trabajos mayas que son acordes a nuestra cultura, nosotros seguimos trabajándolo. Ha sido una jornada muy difícil, no ha habido mucha venta, hace falta mayor difusión y apoyo porque nosotros no cobramos por enseñar a la gente, tampoco hemos recibido apoyo por parte del municipio, posiblemente más adelante lo tengamos. De hecho hemos estado peleando para que tengan su propia marca registrada ante notario. ‘Manos mágicas’ ya cuenta con un registro de marca. Nosotros no buscamos el beneficio directo sino que se beneficien las personas que realmente lo necesitan”, expresó.
Ramona Puc Cocom y un grupo de mujeres de Felipe Carrillo Puerto exponen sus hipiles bordados, blusas y filipinas, además de hamacas bordadas con figuras. Los bordados de rejilla son de los más costosos y difíciles de elaborar, toma solo quince días crear uno de estos bordados. Un hipil completo cuesta aproximadamente mil 200 pesos. Los bordados se elaboran con hilo de seda. “La seda no se calienta pero el estambre se calienta mucho y si sales al sol te quema, por eso hasta en el tiempo de frío te puedes poner un hipil de estambre porque se calienta mucho”. Estas artesanías textiles son originarias del pueblo de Santa Rosa, Quintana Roo, cerca a Felipe Carrillo Puerto.
Hay productos hechos a base de café. Pero no son productos típicos como el café molido o muestras de café en sus diversas preparaciones. Se trata de licor de café, jabón, bombones, chicles, barras de chocolate y café y hasta granos de café tostado cubiertos con chocolate. Estos productos los ofrece el señor Julio César Arriaga Cárdenas, de Xochimilco, Distrito Federal. “Utilizamos café orgánico chiapaneco y lo elaboramos en Xochimilco. Tenemos licores de café, arándanos con café, amaranto con café y una gran variedad de productos orgánicos elaborados con café. El licor de café tiene un tiempo de producción de dos a tres meses para tener la fermentación y e conjunto de sabores que sean óptimos” explicó.
También trajeron bombones y merengues de café pero fue tal su aceptación entre los visitantes que ya se acabó el producto.
Domingo Mejía Muñoz del valle de México elabora cuadros y alhajeros hechos a base de popotillo de escoba. “Es un pasto que crece en la parte alta de los volcanes. Se recolecta, se selecciona, se tiñe de diferentes colores y con eso se crean cuadros, paisajes, alhajeros, todo se va haciendo a la imaginación” –explica Domingo Mejia mientras elabora un cuadro de la virgen de Guadalupe- “ésta técnica la traemos de tradición familiar a través de los años nos lo han venido transmitiendo nuestros padres, nuestros abuelos y lo hemos aprendido por la convivencia diaria con la familia.”

El popotillo se recolecta en la parte alta de los volcanes del centro de México donde se reproduce de forma silvestre. Se trata de un pasto seco de clima frío; cuando se seca se recoleta y se tiñe de colores, previamente separado de la cascarilla. “Después le damos un proceso de suavizado de material, luego se tiñe y procedemos a aplicarle un fijador para que agarre. Todo es de forma natural” –continúa explicando Domingo Mejía- “usamos el tequesquite (una sal mineral natural) como suavizante y como fijador usamos el alumbre (otro mineral).”
El tiempo de elaboración es largo y complicado. El cuadro de la virgen de Guadalupe que se encontraba en proceso de elaboración le toma cerca de dos días para terminar el trabajo, invirtiendo entre 8 y 10 horas diarias.
El común denominador de todos los productos artesanales ofrecidos en este pabellón es el tiempo invertido en la elaboración, así como la manera de conseguir la materia prima. Amén de los diseños únicos y de la creatividad, cada artesanía lleva en sí la voz de un pueblo o comunidad, describiendo los usos y costumbres que la caracterizan. Diversidad y variedad en sabores, texturas, colores y formas. Es la riqueza de un México que se niega a desaparecer a pesar del uso de los artefactos de la vida moderna.

1 comentario:

Anónimo dijo...

vivo en Coahila , donde podria conseguir ese material?