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miércoles, noviembre 22, 2006

El primer Festival Internacional de Arte Chetumal Bahía, después de una semana, ¿se cumplieron las expectativas? (Segunda y última parte)

CHETUMAL.- A pesar de la cancelación de la mesa redonda de “Periodismo Cultural” a cargo de reconocidos periodistas nacionales, las exposiciones pictóricas y fotográficas

inauguradas en las salas del Museo de la Cultura Maya fueron un éxito. Rodrigo Siller expuso su obra pictórica llena de símbolos y elementos oníricos que describen su muy personal perspectiva del mundo; Gerardo Pineda trajo una exposición fotográfica sobre la costa chiapaneca. De igual manera se montaron las exposiciones del maestro Othón Téllez en la sala 2 y “Trazos del Caribe” en la sala 3 a cargo de varios pintores quintanarroenses. En la plazoleta del Museo de la Cultura Maya también se montó una instalación artística titulada “Machitos a la mexicana”, de Noris J. Rodríguez. Dicha instalación abordó el tema de la violencia contra las mujeres.
En lo que se refiere al teatro, no hubo una respuesta favorable por parte del público, tan sólo la asistencia de algunos grupos escolares y en número reducido. En el Teatro Constituyentes del ’74 se presentó una obra que escenificó los últimos días de Sor Juana Inés de la Cruz con una asistencia paupérrima a pesar de la excelente puesta en escena y actuación. El grupo de Teatro Guiñól de Holguín, Cuba, no se presentó y fue uno de los grupos esperados. La danza tuvo una incomparable representación a cargo de compañías de danza contemporánea como “Contradanza”, “Ballet Teatro del Espacio”, y de baile flamenco con Leticia Cosío y Elia Domenzain.

Ésta última nos trajo una adaptación teatral del poemario “Y ahora, soy yo la torera”, dividida en tres partes con una óptica muy femenina sobre el desamor y la tauromaquia (sin toro). Sin duda, estos dos últimos espectáculos resultaron ser los más excitantes pues además del virtuosismo de los músicos que acompañaron a Cosío y Domenzain, el cuadro de bailaoras inyectó energía y sensualidad al festival con su energía sobre el escenario.
Algo nunca visto durante un festival musical –y sólo presenciado durante la ceremonia del grito de independencia- fue una Explanada de la Bandera repleta. El viernes 17 de noviembre se presentaron varios grupos de reggae, pop y música electrónica. Desde las cuatro de la tarde, cientos de jóvenes se reunieron en torno a un mismo fin: la celebración musical. En esta ciudad donde impera la “doble moral” de las autoridades municipales, siempre en el afán de cerrar espacios de expresión alternativa para jóvenes –argumentando la degradación, faltas a la moral y centros de vicio-, la reunión de jóvenes resultó ser la más alegre, llena de vitalidad y de verdadera expresión cultural pues acudieron amantes del reggae, la música alternativa y el pop, sin que pudieran faltar los “skaters” (deportistas de las tablas de patinaje). Todos ellos convivieron en torno a la música, sin hacer daño a nadie ni consumiendo drogas ni mucho menos vendiéndolas, bailando frenéticamente. Esto es un detalle que las autoridades municipales deben tomar en cuenta a la hora de negar espacios para la expresión juvenil quienes son uno de los semilleros de la cultura y las manifestaciones artísticas.
La nota desagradable fue el pésimo comportamiento de los argentinos. Esos que se hacen llamar “Los Pericos” se negaron a compartir el escenario con las bandas mexicanas, amenazando con cancelar su presentación si nuestros compatriotas subían a tocar a “su escenario”. Debido a esto, los organizadores decidieron no volver a invitar a dicha banda. Parece una constante el comportamiento de los argentinos en tierras mexicanas, la actitud racista que adoptan al no querer compartir escenario con las demás bandas, siendo los invitados a un festival de carácter internacional. Los foros artísticos son espacios de expresión para todos y no el monumento al ego de unos extranjeros como los argentinos.
Pablo Milanés cerró el primer Festival Internacional de Arte Chetumal Bahía con su presentación el sábado 18 de noviembre, y que deleitó a los asistentes, a pesar del frío y del retraso. Dos detalles: (bueno) el sonido estuvo de lo mejor, sin fallas ni ruidos molestos; (malo) la larga intervención de la alcaldesa que, una vez más, convirtió un escenario artístico en un foro político donde nada tienen que hacer los logros del ayuntamiento. Y las rechiflas no se hicieron esperar, calculando una asistencia de casi 1500 personas, la rechifla sonó más fuerte que la Orquesta Sinfónica de Campeche.


Ahora, la pregunta obligada: ¿se cumplieron con las expectativas del festival? Pienso que sí se cumplieron en el sentido de que por fin se está haciendo algo por recuperar los espacios de expresión artística y el estímulo al desarrollo de los artistas –interpretes y creadores-, la apertura a nuevas formas de expresión y técnicas de creación. Que si no hubo la cantidad de público esperada se debió a la poca difusión que se dio en la ciudad y el resto del estado. Pero de igual manera no es suficiente con la asistencia de la gente que gusta completamente de este tipo de eventos. Muchos se preguntaron ¿Dónde está la comunidad universitaria? Personalmente, vi algunos amigos y conocidos de la Universidad de Quintana Roo, aunque el ideal es que la universidad sea uno de los espacios de difusión cultural más grande. Sin embargo, la reforma educativa no contempla en absoluto a las manifestaciones artísticas, relegándolas a la mera tarea de entretener. Una difusión de las actividades del festival en las escuelas y en los tres niveles de educación habría sido un éxito de haberse realizado con mucho tiempo de anticipación. La gran ausente en este festival fue la directora general del Instituto Quintanarroense de la Cultura, quien jamás presenció una sola presentación. Una persona a cargo de una institución que se jacta de ser la “guardiana” de la cultura, no debió dejar pasar un evento así, por lo menos para tener un panorama de lo que significa cultura y arte.
Seguramente hubo artistas locales consagrados a los cuales no se les invitó a participar. Estoy de acuerdo, merecían un espacio de participación en el festival debido a su trayectoria pero, ¿no es tiempo de darle cabida a las nuevas generaciones? ¿No tienen suficiente con acaparar becas, publicaciones y foros que a muchos creadores e intérpretes jóvenes nos niegan actualmente?
En cuanto al comité organizador, ellos trabajaron incansablemente, sorteando las dificultades que surgieron de último minuto, tratando de correr horarios en la programación y todas las tareas que se le asignó a cada elemento. Algo muy importante es la calidad humana que la comitiva encargada debe poseer. La persona a cargo de la organización debe ser una persona conocedora al máximo de las manifestaciones artísticas, tener conocimientos de cultura general y por lo menos, una trayectoria sobresaliente dentro de alguna de las áreas del arte. No es lo mismo montar coreografías para comparsas carnavalescas y bailes de quince años, que preparar la coreografía de “Don Quijote” o interpretar las “Variaciones Goldberg” de Bach. También debe poseer humildad y sencillez en cuanto al trato con las personas que formarán parte de su equipo de trabajo, con los medios de comunicación y con la gente en general. Es incongruente hacerse cargo de un evento que exalta a las manifestaciones humanas y comportarse como un burgués fantasioso, o el practicar el más espantoso clasismo elitista que únicamente ayuda a resaltar las inseguridades de una persona que no tiene el menor ápice cultural. Si el festival es para el pueblo ¿por qué hacer de él un foro para el protagonismo “yuppie-burgués” y la segregación clasista? Lo anterior también aplica para las personas que vayan a formar parte del equipo de producción, staff y relaciones públicas. Hubo personas del comité organizador que estuvieron presentes en todo momento y en todos los eventos, siempre al pendiente del desarrollo de las presentaciones y las ruedas de prensa. Jorge Pantoja, promotor cultural y fundador del tianguis Cultural del Chopo de la Ciudad de México, mantuvo una relación estrecha con los medios de comunicación; lo mismo que Xóchitl Mingüer, quien se aventó a asistir a cada escuela de la ciudad como fuera posible, para invitar a los estudiantes a que asistieran a las actividades.
En cuanto a los medios de comunicación –con excepción del Sistema Quintanarroense de Comunicación Social- sólo algunos seguimos de cerca el desarrollo del festival desde todos los aspectos. Un detalle importante que los jefes de información deben tomar en cuenta es cuidar de quién es la personan que mandan a cubrir una rueda de prensa. No es lo mismo entrevistar a un artista –de la categoría que sea- que entrevistar a un diputado o cualquier funcionario público, no falta aquel que pregunta sobre la megaescultura (como si la megaescultura fuera el ombligo del mundo artístico) a un artista como Oscar Chávez, al que no le ha de interesar en lo más mínimo la obra de Sebastián. Cronistas, periodistas culturales y reporteros que siempre han estado al pendiente del desarrollo cultural de la ciudad también estuvieron presentes para documentar los sucesos y muchos de ellos intercambiaron impresiones, de manera cordial y tolerante, como debe ser.
Regresando a los resultados del festival, este dejó un grato sabor de boca ¿por qué? Porque por fin se está haciendo algo para el pueblo y para la comunidad artística, no sólo la del estado sino también para los artistas del interior del país. Este festival debe realizarse de manera permanente, los futuros gobernantes no pueden ni deben hacerse oídos sordos ante la demanda del pueblo, de satisfacer la sed de conocimiento y entretenimiento que eduque. Antes de tirar el dinero en monumentos al ego falócrata, antes de abrir las puertas a la inversión extranjera, antes de construir Wal Marts, McDonalds y demás franquicias yanquis, hay que reforzar y reafirmar la cultura de nuestro país.
El Festival Internacional de Arte Chetumal Bahía es una excelente idea, con detalles positivos a superar y negativos por mejorar. Los artistas creadores e intérpretes necesitamos más espacios como estos. Pero sobre todo, el pueblo necesita más espacios para reafirmar su identidad cultural y sus manifestaciones artísticas. Esperamos por la segunda edición…

martes, noviembre 21, 2006

El primer Festival Internacional de Arte Chetumal Bahía, después de una semana, ¿se cumplieron las expectativas? (1ª Parte)


CHETUMAL.- Del 10 al 18 de noviembre, Chetumal se convirtió en la capital cultural del estado… aunque sea por una semana. En los medios locales se dedicaron espacios para dar cobertura a los eventos artísticos, algunos otros cuestionaron ciertos detalles financieros, pero pocos se enfocaron a la verdadera esencia del festival: la calidad artística y las propuestas. Lo cierto es que el festival se desarrolló bien pero con algunos tropiezos que no deben pasar desapercibidos por los organizadores. El festival no brilló de manera esplendorosa como aquél otrora festival de 1988 (el Festival Internacional de Cultura del Caribe). Quizá por tratarse de un festival organizado por jóvenes despertó el más grande escepticismo, pero también es cierto que en esta tierra hay escépticos de todas las tallas, desde periodistas, profesores, seudo intelectuales, artistas y pueblo en general, y jamás van a estar satisfechos con nada que se haga en la ciudad y el estado (excluyo a la mega escultura, la cual sí es un mega desperdicio).

En todo festival, bienal, muestra cinematográfica o cualquier evento artístico y cultural, las únicas figuras principales son los artistas. Aunque el evento haya sido auspiciado por el gobierno del estado o el ayuntamiento, y que las autoridades sean las encargadas de inaugurar o clausurar el evento, jamás deben robar cámara a los artistas ni convertir un acto de manifestación cultural en un podio de carácter político, lleno de slogans alejados de la realidad. Pero aún, hacer esperar al público asistente con la impuntualidad, ya que el público no es el único que espera, también los artistas son los que ven reducido su tiempo de participación.

Es innegable la calidad del trabajo artístico presentado por los participantes al festival, desde el Ballet Nacional Folklórico Garífuna de Honduras hasta el espectáculo de Elia Domenzain; desde la propuesta electrónica de Alter Mutz –incomprendida por algunos y gustada por otros- hasta el reggae de grupos como Antidoping y Los Pericos. Tampoco se quedan atrás los artistas locales como Korto Circuito, Skuadron 16 y los pintores locales que expusieron su trabajo en el Museo de la Cultura Maya. También hubo montajes coreográficos que pocas veces se ven en la ciudad como la danza contemporánea (Contradanza, Teatro del Aire), el baile flamenco (Leticia Cosío,) y el teatro.
El público chetumaleño ya exige espectáculos y artistas de calidad en foros adecuados para tal fin. Resulta desagradable, molesto –para el público y artistas, principalmente- y desesperante que el sonido local funcione de manera pésima, que no se cuente con verdaderos profesionales de la producción en audio y luces. Tal vez se ahorren unos cuantos pesos pero lo mejor es contar con mejores técnicos en ese aspecto.
He aquí un breve recuento de los espectáculos.

Iraida Noriega presentó un selecto repertorio de jazz y piezas de bolero arregladas para la ocasión, su maravillosa técnica de “scat” –técnica propia de Ella Fitzgerald- impresonó a propios y extraños. Un deleite para el oído, su voz y su Big Band. Sin embargo, el más esperado de la noche fue el “caifán mayor”, el maestro Oscar Chávez acompañado de Los Morales, interpretando sus temas clásicos.
Todo un paseo por la historia del pueblo Garífuna resultó la presentación del Ballet Nacional Folklórico Garífuna de Honduras, quienes fueron acompañados por el grupo Aisha con un excitante y frenético set de música percutiva. La combinación de voces y los ritmos de origen africano nos remontaron al siglo XVIII. Yukka ofreció un cuadro coreográfico cargado de erotismo y de música de cumbia en su estilo más puro, que fue del completo agrado de los asistentes. Para la segunda noche (domingo 12 de noviembre), dos escenarios simultáneos albergaron artistas de excelente calidad. La Orquesta de Marimbas y la Danzonera Aragón se presentaron en el Teatro Minerva, lugar de excelente acústica y adecuado para albergar todo tipo de conciertos.

La Danzonera Aragón dedicó una pieza musical al festival y los asistentes subieron al escenario a bailar. Mientras tanto y en el mismo, la banda Wamazo abría el escenario con un excelente concepto de percusiones.
La reina de la noche fue Astrid Hadad con su espectáculo cabaretero, irreverente, cargado de ironía y feminismo. Su producción estuvo adecuada con el concepto al que nos tiene acostumbrados y una banda de apoyo muy precisa y acoplados entre si, lo que habla de un trabajo musical depurado. Jorge Reyes no estaba programado para esa noche. Fue una presentación de último minuto que llevaba una propuesta interesante: danza prehispánica, poesía de Nezahualcóyotl leída por una excelente actriz (Arianne Pellicer), música electrónica y recreación de la música autóctona. Reyes también fue uno de los artistas esperados por el público que, debido a su participación anunciada para el sábado 11 de noviembre, muchos se quedaron esperando a que apareciera. Debido a lo precipitado de la presentación de Reyes, ésta dejó ver las deficiencias del personal técnico de audio; durante el desarrollo del espectáculo de Jorge Reyes era constantes las retroalimentaciones y zumbidos de los micrófonos, molestando a Arianne Pellicer más de una vez. Este fue el número que tuvo poca audiencia debido a lo tarde que empezó, pero también porque no estaba programada. Muchos se quedaron sin ver a Jorge Reyes, otros corrieron con suerte pues fueron avisados por medio de sus amigos.
Hasta entonces, el programa fue desconocido completamente por la ciudadanía: a alguien no se le ocurrió distribuir los calendarios con mucho tiempo de anticipación, olvidaron que no todos tienen acceso a Internet como para consultar las fechas en línea a través de la página. De modo que el día de la inauguración se repartió el calendario al público en general.
El primer evento cancelado, y que a mi consideración le habría dado una importante difusión a nivel nacional, fue la conferencia y mesa redonda de “Periodismo Cultural” (11 de noviembre) a cargo de periodistas nacionales como Víctor Roura (El Financiero), Humberto Mussachio (Nuevo Excelsior), Maria Elena Matadamas (El Universal) y Myriam Audifred (Nuevo Excelsior), y que estaba programada en la Sala de Rectores de la Universidad de Quintana Roo. Una persona de la UQROO esperaba a los periodistas en el aeropuerto y al ver que no llegaron, éste se puso en contacto con Víctor Roura quien se encontraba en el aeropuerto con el resto de los periodistas. El motivo por el cual no asistían al festival fue porque no le aseguraron su pasaje a uno de ellos –según contó Roura, vía telefónica con el contacto de la UQROO- y en solidaridad con su compañero, decidieron cancelar su participación, no sin antes quejarse de la mala organización por parte del personal del festival. No era la primera noche del Festival Internacional de Arte Chetumal Bahía y ya comenzaban las malas noticias. No todo estuvo mal, muchas cosas estuvieron bien y en la segunda parte las abordaremos…

domingo, noviembre 19, 2006

“Camas con historia” del grupo de danza contemporánea “Contradanza” dirigidos por Cecilia Appleton








CHETUMAL.- La alcoba y la cama son esos espacios en los que el ser humano teje historias entre las sábanas –y sin ellas- o se encuentra a sí mismo dentro de un cosmos repleto de fantasías, temores y sueños húmedos. Así fue el montaje coreográfico “Camas con historia”, que el grupo de danza contemporánea “Contradanza” presentó en el Teatro Constituyentes del ’74 al mediodía, y en la Plaza Cívica por la noche.
La presentación en el Teatro Constituyentes fue la más atractiva y emotiva pues el juego de luces, la oscuridad de la sala y el silencio envolvente transporto al público hasta ese cosmos erótico y existencial que es la alcoba. Sobre una cama, seis personajes nos contaron distintas historias construidas sobre sensaciones, temores, fantasías y recuerdos de viajes oníricos. Cabe destacar la belleza de las bailarinas y los cuerpos estéticos de los bailarines que, en armonía con la música compuesta por artistas del circuito roquero –como Rocco, de la Maldita Vecindad- y bluesero ­–Betsy Pecanins-, y la perfección del cuerpo en movimiento, contaron en silencio las historias que muchos de los presentes nunca se han atrevido a contar. La versión interpretada al mediodía tuvo dos desnudos, parciales y totales, con muy buen gusto y estética artística, ad hoc con el concepto de la obra, y que sorprendió a los asistentes sin escandalizarlos.
En la Plaza Cívica se presentó la misma obra pero con las modificaciones propias para presentarla ante el público asistente. Esta resulto excelente aunque no con la esencia de la versión anterior.

viernes, noviembre 17, 2006

“La Torera, la cogida y la muerte” de Elia Domenzain encendió los ánimos en la séptima noche del Festival Internacional de Arte Chetumal Bahía.








CHETUMAL.- Poesía, música y baile flamenco fueron los ingredientes del espectáculo “La Torera, la cogida y la muerte”, presentado la noche del jueves 16 de noviembre, dentro del Primer Festival Internacional de Arte Chetumal Bahía. El espectáculo dirigido e interpretado por Elia Domenzain y un cuadro de bailaoras, actrices y músicos, está definido como un “espectáculo taurino sin toro, con poesía, guitarra, flamenco y sangre”.
Este montaje escénico es la versión teatral del poemario “Y ahora, soy yo la torera” de elia Domenzain, estructurada en tres tercios sobre la base de dieciséis poemas taurinos de esta poesía erótica, amorosa y romántica; y uno del “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías” de Federico García Lorca. Cada tercio incluye cuatro o cinco poemas, coreografía flamenca y un solo de guitarra.
A pesar del frío que envolvía la noche, el fuego de la fiesta brava encendió los ánimos del público asistente quienes vivieron intensamente cada verso interpretado por las actrices y bailaoras Lety Cosío y Ana Arenas. Mención especial para sus coreografías y el virtuosismo del guitarrista.

Fuego, gracia y erotismo en el espectáculo “¡Viva Flamenco!” de Leticia Cosio dentro del Primer Festival Internacional de Arte Chetumal Bahía.








CHETUMAL.- Fuego, gracia y toda la energía del baile y cante flamenco fue lo que el público chetumaleño asistente al primer Festival Internacional de Arte Chetumal Bahía. El miércoles 15 de noviembre se presentó el espectáculo “¡Viva Flamenco!” de la bailaora Leticia Cosio, en el Teatro Constituyentes del ’74.
El espectáculo “¡Viva flamenco!” está formado por bailaores, músicos y actores profesionales de gran talento y experiencia, egresados de las mejores escuelas de música, actuación y danza flamenca, tanto de México como de España y Estados Unidos.
Cada bailaora tuvo su participación solista, así como los guitarristas y la cantaora. Este fue un espectáculo que gustó mucho al público pues siempre atrapa la energía y el fuego del baile flamenco. El ensamble musical también contó con percusiones y el violín de Israel Torres. Una delicia para los sentidos pocas veces presenciado en Chetumal.

lunes, noviembre 13, 2006

Astrid Hadad y Jorge Reyes, presentes en el Primer Festival internacional de Arte, Chetumal Bahía.





CHETUMAL.- Danzón, show cabaretero y música prehispánica fueron los ingredientes de la tercera noche –domingo 12 de noviembre- del Festival Internacional de Arte Chetumal Bahía. Desde las seis de la tarde comenzaron las actividades artísticas con una respuesta entusiasta por parte del público chetumaleño que rescató del letargo dominical a la ciudad. El Teatro minerva albergó a la orquesta de Marimbas de Quetzaltenango Guatemala quienes interpretaron un selecto repertorio de música popular y arreglos de piezas de compositores europeos como Jerónimo Jiménez y Rigoletto. También el mismo foro se presentó la Danzonera Aragón y la Nueva Generación de Danzón, un grupo de baile de danzón de Bacalar.
En el escenario principal de la Plaza Cívica se presentaron grandes figuras de la música mexicana. Astrid Hadad cantó para su gente con su espectáculo lleno de música mexicana e irreverencia, performance y humor, interpretando “La Tequilera, “La muerte chiquita” y “el calcetín”, entre otras piezas. Una delicia de show que encantó a los presentes. También estuvo el dueto Guardabarranco, interpretando música de trova. De último minuto –porque no estaba programado para esa noche- se presentó Jorge Reyes y un grupo de danzantes prehispánicos. Éste músico cuenta con una larga trayectoria dentro de la interpretación de música de estilo prehispánico, combinada con música electrónica. Para completar la participación, la actriz Arianne Pellicer leyó poemas complementados con una interpretación corporal, así como un pintor realizando su obra con el fondo musical de Jorge Reyes.

domingo, noviembre 12, 2006

Música y expresión Garífuna, cumbia colombiana y música electrónica dentro de la segunda jornada del FIA Chetumal







CHETUMAL, 11 de noviembre.- La segunda jornada del Primer Festival Internacional de Arte Chetumal Bahía fluyó exitosamente en sus conciertos nocturnos. La plaza cívica se inundó de música Garifuna y cumbia colombiana en su estilo más puro, hasta música electrónica.
Desde Honduras llegó el Ballet Folklórico Nacional Garífuna y el grupo musical Garífuna Aisha, acompañando estos últimos al ballet folklórico. Ellos ofrecieron un recorrido por el pasado del pueblo Garífuna, descendientes de los primeros esclavos africanos asentados en la cuenca del caribe. Resultó excitante el ensamble de percusiones a cargo del grupo Aisha, quienes dieron realce a las coreografías presentadas por el Ballet nacional Folklórico Garífuna de Honduras. Indudablemente fueron los que se llevaron la noche.
Posteriormente el grupo de danza “Yuka”, integrado por bailarines mexicanos y músicos colombianos, ofrecieron una estampa de danzas africanas de las zonas del caribe y el pacífico. La música interpretada para acompañar a los bailarines consistió en piezas de la más pura cumbia colombiana y coreografías de carácter erótico, propias de la región africana de Colombia.
Para cerrar la velada, una propuesta vanguardista y que se presenta por primera vez en escenarios chetumaleños –puesto que no se ha visto nada igual en un festival de carácter caribeño- el grupo Alter Mutz, de México, transportó a la audiencia en un viaje a través de los paisajes submarinos y sonoros de la música electrónica. Esta agrupación de música electrónica se apoyó en proyecciones y animaciones, las cuales sirvieron como un fondo perfecto para la propuesto que estos jóvenes músicos mexicanos ofrecieron a la audiencia chetumaleña.

La primera noche del Festival Internacional de Arte Chetumal Bahía






CHETUMAL.- La primera noche del Festival Internacional de Arte Chetumal Bahía arrancó con una asistencia reducida. Sin embargo, los asistentes disfrutaron la participación de los artistas invitados para la noche inaugural. La soprano Afrodita interpretó un popurrí de canciones de Quintana Roo; Iraida Noriega deleitó al público con su propuesta jazzística acompañada de su Big Band. El maestro Oscar Chávez fue el plato fuerte de la noche, recibido con entusiasmo por el público chetumaleño, ofreció una serie de sones veracruzanos y sus temas clásicos como: “Hasta Siempre”, “Por ti” y “Macondo”. Andy Palacio de Belice prendió a los asistentes con su música punta rock en su estilo más puro, de raíces Garífunas.

sábado, noviembre 11, 2006

Inicia el Primer Festival Internacional de Arte Chetumal Bahía


CHETUMAL, 10 de noviembre.- Con una hora de retraso y una asistencia aproximada de 500 personas, el Primer Festival Internacional de Arte Chetumal Bahía inicio la noche del viernes 10 de noviembre, en punto de las ocho de la noche. La inauguración programada para las 7 de la noche se retraso debido a que las autoridades llegaron con una hora de retraso. No obstante, en la ceremonia de inauguración se expusieron los motivos por los cuales el festival se realizaba.
Aunque se esperaba la asistencia masiva de público, no se cumplió con la meta. Hacia las siete de la noche, aún se realizaba la última prueba de sonido y no se habían colocado las sillas para el público.
Estuvieron presentes la Lic. Cora Amalia Castilla Madrid, presidenta municipal de Othón P. Blanco, el Lic. Félix Gonzáles Canto, gobernador del estado, Ernesto Martínez Cuellar, Director General del FIA Chetumal Bahía, y el cronista vitalicio de Chetumal, Prof. Ignacio Herrera Muñoz. La presidenta municipal señaló en su discurso que “con este festival pretendemos colocar a Chetumal como la capital cultural de Quintana Roo (…) a partir de hoy, Chetumal vibrará en seis escenarios, será un puente de arte y cultura mexicanos con la cultura de otros países.”
Durante el acto inaugural, se dio a conocer que varios artistas entregarían obras artísticas como regalo para Chetumal, éstos consisten en un mural de Rodrigo Siller titulado “Cuna del Mestizaje”; una pieza musical titulada “Ja Chetumal” del Grupo Ganja; un Danzón titulado “Chetumal Bahía” de Silverio fuentes, director de la Danzonera Aragón, entre otros.
El espectáculo de la noche comenzó con la participación de la soprano Afrodita –originaria de Chetumal- y el maestro roque Cervera, quienes interpretaron un popurrí de canciones dedicadas a Quintana Roo. Seguidamente, Iraida Noriega encendió los afectos apasionados con su propuesta de jazz, demostrando un virtuosismo vocal al puro estilo de Ella Fitzgerald.
La estrella de la noche –y esperado por todo el público asistente- fue el maestro Oscar Chávez, quien acompañado de Los Morales interpretó los temas clásicos de su repertorio como “Hasta siempre”, “Siempre me alcanza la danza”, “Por ti” y “Macondo”.
Para cerrar, Andy Palacio de Belice deleitó a la audiencia con interpretaciones de punta rock y demás piezas de ritmo garífuna, con instrumentaciones básicas.
Por otra parte, se comentó que la conferencia programada para el sábado 11 de noviembre de Periodismo Cultural, se suspendió por causas de fuerza mayor, aunque se comenta que la causa de la suspensión fue que los organizadores no pudieron cubrir los gastos de viaje del periodista Humberto Mussachio, esto a última hora, de modo que el resto de los periodistas invitados decidió no asistir. Ésta conferencia estaba programada para las 18 horas en el Auditorio Yuri Knórosov de la Universidad de Quintana Roo.

jueves, noviembre 09, 2006

El Primer Festival Internacional de Arte Chetumal-Bahía, un evento que genera expectativas y pretende generar vocaciones y foros artísticos.

CHETUMAL.- Hace unas semanas nos preguntábamos qué había pasado con los Festivales de Cultura del Caribe. Hace una semana se presentó en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes de la ciudad de México -una sala alterna al gran recinto del palacio pero con tanta importancia como la grande-, el programa del Primer Festival internacional de Arte, Chetumal Bahía, evento que organiza el Ayuntamiento de Othón P. Blanco –con el apoyo del Gobierno del Estado- y está dirigido por Ernesto Martínez Cuellar.
El programa contempla diferentes actividades dentro de las disciplinas artísticas como son la música, la danza, artes plásticas, fotografía, artes visuales, literatura y teatro. Entre los artistas invitados destacará la presencia de Oscar Chávez y los Morales, Iraida Noriega, Pablo Milanés, Jorge Reyes, además de artistas plásticos, escritores locales y nacionales. También se desarrollaran talleres y conferencias como la de “Periodismo Cultural”.
Los organizadores mencionan que entre sus propósitos está “la convergencia del arte, el conocimiento y la interacción del público, en acciones armónicas que incidan en la calidad de vida de sus habitantes a través de la apertura de espacios culturales”. Señaló la alcaldesa de Othón P. Blanco que este proyecto se viene gestando desde hace un año, de pláticas que ha tenido con artistas de la ciudad e intelectuales con los que se ha acercado.
A modo grosso, el objetivo general del festival se centra en tres puntos importantes; el primero describe que el festival pretende fomentar la creación de públicos a los que pueda llegar el beneficio social que aportan la educación y la cultura. El segundo propone “crear un horizonte amplio y atractivo del arte de carácter educativo, traducido en el fomento de nuestras tradiciones”. Por último, con un festival de corte internacional se busca colocar al municipio y a la ciudad de Chetumal como un sitio promotor de la apertura de espacios para encauzar la innovación y promoción de las expresiones artísticas.
Seguramente mucha gente se pregunta cuanto costará le al pueblo la realización de este festival. Durante la rueda de prensa realizada este lunes 6 de noviembre en Chetumal –Salón latinoamericano del Teatro constituyentes del ’74- no se dio una cifra exacta de la inversión, sólo se argumentó que el festival se realiza con el esfuerzo de las instituciones y empresas patrocinadoras. Aunque ante la insistencia de los medios de comunicación presentes, se habló de una inversión de 2.5 millones de pesos como inversión base. En el periódico El Universal, Miguel Ángel Ceballos señala que “la participación de la iniciativa privada, alcanza los 600 mil pesos”. El Director General, Ernesto Martínez Cuellar afirmó que al final del festival dará un informe con los detalles de la inversión realizada por la contratación de artistas y uso de recintos para las actividades artísticas.
Comentaba con un compañero del medio que éste festival me tiene entusiasmado, y él también se muestra contento con la realización de tal evento. Hace mucho que no se tiene en el estado un festival de esa magnitud. Naturalmente hay quienes se muestran indiferentes ante ello, otros esperamos que las expectativas se cumplan y no haya artistas que cancelen su presentación a última hora. Todo depende de los organizadores.
Ahora bien, la respuesta del público es un factor muy importante. Ya señalé en una ocasión que el éxito de un evento –y por ende, de un artista- no radica únicamente en la calidad de su obra sino también de la educación del público. Chetumal no puede seguir siendo un “pueblo bicicletero” cerrado a las expresiones artísticas, culturales y sociales, como ciudad fronteriza debe estar a la vanguardia de los movimientos internacionales. Siempre hay algo más allá del final del mar. Siempre hay algo más allá de Intocable o el vulgar reggaetón.
Por supuesto, este festival aún espera la aprobación del cabildo para instituirlo como un evento anual. Del mismo modo, el Primer Festival Internacional de Arte Chetumal Bahía no cuenta con financiamiento federal, sin embargo hay que señalar que el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Instituto Nacional de Bellas Artes respaldan el festival.
Habrá quienes discutan sobre las prioridades del pueblo, de cosas que realmente necesita la ciudadanía, que si un presupuesto debe ser destinado a mejorar los servicios públicos. Es cierto, hay necesidades que se deben satisfacer y cumplir, pero la educación y la cultura son tan importantes, si no es que más, para el desarrollo de los pueblos. Pero ese punto no lo voy a discutir en el espacio del Abismo Sónico. Así como no se puede privar a un pueblo de los servicios básicos, tampoco se le puede negar el acceso a la educación, a experimentar sensaciones diferentes que le formen un carácter y un sentido crítico como lo hacen las diferentes disciplinas artísticas. ¿O esos líderes populares quieren mantener en la misma ignorancia al pueblo que tanto defienden?
Es natural el escepticismo de la gente pero aún falta a ver cómo se desarrolla el festival, que se cumplan las expectativas del programa y que el público responda de manera favorable. Pero sobre todo, esperamos que después de concluir el festival, el Director General del FIA Chetumal Bahía entregue un informe detallado de los resultados de la misma, desde la inversión hasta los artistas que participaron y el impacto que el evento llegase a tener en la gente.